Cómo robar credibilidad a gigantes para que tus textos sean irresistibles
Arranca cualquier email, post o hilo con una historia a lo Netflix
En 2005, en el rodaje de V for Vendetta, Natalie Portman le pasó un libro a la directora Lana Wachowski (Matrix).
Ese gesto le costó siete años de su vida a Wachowski.
Y generó una película de 100 millones de dólares.
El libro era Cloud Atlas.
Portman llevaba tres años dándoselo a todo el que se cruzaba en su camino. Solo por entusiasmo puro.
¿La lección?
No necesitas ser el experto más grande del mundo para generar impacto.
Solo necesitas saber encontrar cosas buenas y compartirlas bien.
Y eso es exactamente lo que vamos a hacer hoy.
El problema con tus arranques
Abre tu último email o post de LinkedIn.
¿Cómo empieza?
El 90% de la gente empieza así:
“Hoy quiero hablarte de...”
“En el mundo del marketing actual...”
“Como emprendedor, seguro que te has preguntado...”
El lector ve eso y su cerebro se vuelve Homer Simpson (mono tocando los platillos).
No porque seas aburrido.
Sino porque ese arranque no le obliga a quedarse.
Ahora imagina que empiezas así:
“En 1503, un artista florentino aceptó un encargo menor para un comerciante local. No parecía nada especial.”
El cerebro se para.
¿Qué encargo? ¿Qué artista? ¿Qué pasó?
(Era Leonardo. El encargo era la Mona Lisa).
Y ya estás dentro.
Eso es un Gancho Cinematográfico. Y puedes robarlos legalmente.
Por qué funciona robar historias ajenas
Aquí está el truco que nadie te cuenta:
No tienes que vivir todas las historias que cuentas.
Los mejores comunicadores del mundo son, antes que nada, grandes coleccionistas de historias ajenas.
Cuando arrancas con la historia de Natalie Portman, el lector no necesita fiarse de ti.
Se fía de Natalie Portman.
Tú eres el intermediario que ha hecho el trabajo sucio:
Encontrar la joya.
Limpiarla.
Conectarla con algo útil para él.
Eso tiene un valor enorme.
Porque hay millones de historias fascinantes por ahí.
Y nadie tiene tiempo de encontrarlas.
Tú sí.
O mejor: tu IA sí.
La anatomía de una historia cojonuda
No vale cualquier historia. Tiene que estar construida de una manera específica.
El formato que mejor funciona es el Arranque In Media Res (en medio de la acción).
Una sola frase.
Momento concreto.
Sin resumen previo.
Como el arranque de un documental de Netflix.
Mal: “Steve Jobs fue una persona muy importante para Apple y cambió la industria tecnológica.”
Bien: “Cuando Steve Jobs volvió a Apple, lo primero que hizo fue fijarse en un diseñador al que nadie prestaba atención.”
No tiene nada que ver una con otra.
El primero es un resumen. El segundo es una puerta abierta.
La Fórmula del Gancho:
[Momento específico] + [Persona concreta] + [Acción inesperada]
Algunos ejemplos reales:
“La primera novela de Stephen King acabó en la basura. Su mujer la rescató.”
"En 2008, Anthony Curcio necesitaba 25 dobles para robar un banco. Los buscó en Craigslist."
Todas abren una pregunta que solo se cierra leyendo.
Cómo usar estas historias en tu negocio
Una buena historia de estas tiene cuatro usos distintos. Puedes elegir el que más te convenga según el momento.
Opción 1: Cuéntala tal cual.
Opción 2: Conéctala con tu nicho.
Opción 3: Extrae la lección universal.
Opción 4: Úsala de gancho para tu oferta.
El Prompt Maestro “Cazador de Historias”
He creado este prompt para que la IA rastree la web, encuentre estas joyas por ti y las conecte con tu producto.


