Cómo robar ideas como como Brad Pitt en Ocean's Eleven
(y cómo dejar que la IA las robe por ti)
"Los artistas buenos copian, los grandes roban."
Esta frase se la han atribuido a Picasso, Steve Jobs, T.S. Eliot, y como a 47 personas más.
Ni siquiera sabemos quién la dijo primero porque todo el mundo se la ha robado.
Y ahí está la verdad incómoda que nadie quiere admitir: los creativos que más admiras no crean desde cero.
Roban.
Pero lo hacen de forma tan inteligente que parece que han inventado algo, los muy hijos de puta.
Hoy te voy a enseñar a ser uno de ellos.
Y lo mejor: con los atajos.
Con prompts que hacen el trabajo sucio por ti.
Por qué "robar" ideas es más inteligente que crearlas desde cero
A ver, que no se me asuste nadie: no estoy hablando de plagio.
Estoy hablando de inspiración.
Es diferente:
Plagio: Copias algo exactamente igual y lo presentas como tuyo
Robo inteligente: Pillas una idea, la deconstruyes, la mezclas con otras y creas algo nuevo por lo que la gente te aplaude (y te paga).
Ejemplos reales:
Apple no inventó los ordenadores personales. Los robó de Xerox, los hizo más bonitos y fáciles de usar
Netflix no inventó el streaming. Tomó el modelo de Blockbuster y lo puso al revés
Instagram no inventó las fotos. Combinó cámaras + filtros + redes sociales
¿Por qué funciona esto?
Porque empezar desde cero es ineficiente.
Alguien ya ha resuelto el 80% de tu problema en otro contexto.
No trabajes más de la cuenta.
Deja de picar piedra.
Alguien ya inventó la excavadora.
El método R.O.B.A.R. para creatividad inteligente
Para que este atraco salga bien, necesitas un plan. Yo he diseñado uno.
Se llama, cómo no, R.O.B.A.R.:
R = Reconocer patrones exitosos en otras industrias
O = Observar cómo solucionan problemas similares
B = Buscar conexiones no obvias
A = Adaptar a tu contexto específico
R = Refinar hasta que sea tuyo
R - Reconocer patrones exitosos
No busques ideas en tu industria.
Todo el mundo ya las conoce.
Tu competencia mira a tu competencia. Error.
El pescado está en otro mar.
Busca en sitios donde nadie de tu sector miraría.
Ejemplo:
Si vendes cursos online, no mires otros cursos.
Mira cómo Netflix engancha a la gente, cómo Duolingo crea hábitos, cómo los videojuegos mantienen a los usuarios.
O - Observar mecanismos específicos
No te quedes en "esto funciona".
Entiende por qué funciona.
No te quedes mirando el truco de magia. Tienes que colarte en el backstage para ver los cables y los espejos.
Netflix: Cliffhangers + siguiente episodio automático + recomendaciones personalizadas
Duolingo: Streaks + gamificación + notificaciones inteligentes
Videojuegos: Progreso visible + recompensas variables + comunidad
B - Buscar conexiones no obvias
Aquí es donde tu cerebro hace un cortocircuito delicioso.
Conectas mundos que aparentemente no tienen nada que ver para encontrar soluciones que nadie más ve.
Ejemplo:
¿Qué coño tiene que ver un Escape Room con el proceso de onboarding de un nuevo cliente?
A primera vista, nada.
Uno es un juego para pasarlo bien y el otro suele ser un coñazo de formularios y reuniones.
Pero el mecanismo que puedes robar es brutal: en un Escape Room no te dan un manual de 30 páginas para escapar.
Te meten en una habitación y te dan un primer puzle pequeño y asequible.
Resolverlo te da una pequeña dosis de dopamina y te revela la siguiente pista.
Te sientes inteligente y motivado para seguir.
Es un proceso de descubrimiento guiado.
A - Adaptar a tu contexto
Tomas el mecanismo y lo traduces a tu mundo.
En un onboarding de cliente: En lugar de enviarle un Word de 15 páginas con preguntas que le da pereza hasta abrir, puedes "robar" el mecanismo del Escape Room.
Paso 1: Le envías un email con una única y sencilla pregunta (el primer puzle).
Su respuesta desbloquea el Paso 2: Un acceso a una carpeta compartida con un vídeo tuyo de 2 minutos explicando el siguiente micro-paso.
El Paso 3 solo se activa cuando completa el anterior.
El mecanismo robado: Conviertes un proceso abrumador y aburrido en un juego de pequeños pasos secuenciales que generan intriga y una sensación de progreso.
El cliente no siente que está "trabajando", siente que está "avanzando" contigo.
R - Refinar hasta que sea tuyo
No pares hasta que la idea se sienta 100% tuya y aporte valor real.
Púlelo hasta que ni tú reconozcas de dónde salió la idea original.


