El anuncio más rentable que he hecho en mi vida
(lo saqué con mi móvil)
Cuando estaba en HOFF tuvimos un anuncio rodando durante meses que no había manera de quemar.
Seguía convirtiendo, semana tras semana, como si el algoritmo se hubiera enamorado de él.
¿Sabes qué era?
Una foto de unas zapatillas y un titular estilo noticia que decía “Las zapatillas de las que todo el mundo habla”.
Sí, esa mierda.
Al lado, teníamos campañas con producción, fotógrafo, modelos, retoque. Campañas que podías enmarcar.
Y perdían contra una foto que se podría haber hecho un sábado por la mañana con resaca.
¿La razón?
Cuando el cerebro detecta un anuncio, retira su atención. Y las campañas bonitas, producidas, perfectas, apestan a anuncio.
Lo que funciona huele a otra cosa.
Hoy se desbloquea el Capítulo 4 de Anuncios Dopamina, y va entero sobre esto:
los 5 formatos de creatividades que funcionan porque no parecen publicidad.
por qué una foto mal encuadrada tuya en la oficina puede reventar a una producción de 20.000€. (y qué tiene esa foto que la producción nunca va a poder imitar)
el formato con el que montamos aquel anuncio de HOFF que no se quemaba, y cómo adaptarlo a tu negocio sin parecer el típico pesado de WhatsApp que reenvía bulos
el truco que activa la curiosidad como si fueras un niño al que acaban de decirle que no abra ese cajón.
cómo montar un anuncio que se lea como el post de un colega y no como un catálogo de Ikea
el gatillo más primitivo del cerebro humano, y cómo usarlo sin caer en el clickbait barato.
Más el prompt del capítulo, para sacarte los 5 formatos adaptados a tu negocio en una sola sesión con IA.
→ Accede al Capítulo 4 y monta un anuncio que reviente producciones de 20.000€
Nos vemos dentro.
—Javi
PD: Si has llegado hasta aquí, probablemente ya sabes que este capítulo es para ti.
P.D. El de HOFF no es el único caso que cuento en el capítulo. Pero es el que mejor ilustra la tesis: lo difícil no es tener la idea, es fiarte de que algo tan simple va a funcionar y darle al publicar. Los anuncios bonitos dan premios. Los anuncios tontos dan dinero.



