El esqueleto escaneable: escribe para el vago que lee en diagonal
Tu lector lee como tú escuchas a la vecina
Este contenido forma parte de Biblioteca Viva: mi arsenal de mini-métodos semanales, con un prompt final que ejecuta todo por ti.
Mandas un email currado.
Todo explicado: el qué, el cuándo, el cómo y el precio.
A los diez minutos te contesta:
“Oye, qué bien. ¿Y esto cuánto cuesta?”
El precio estaba en el segundo párrafo.
Tu cliente no es tonto, te lo aseguro. Ni te estaba ignorando.
Lo que pasa es que no leyó el email. Lo escaneó en cuatro segundos, cazó dos palabras sueltas y te escribió sin enterarse de nada.
Y tú pensando que el problema era que no te habías explicado bien.
El ojo no lee.
Hace años, unos investigadores sentaron a miles de personas delante de una pantalla con cámaras que les seguían los ojos. Querían saber cómo leemos en internet.
El mapa de calor que salió tenía una forma muy concreta: una F.
Una puta F.
Tú escribes pensando que tu lector va a ir de izquierda a derecha como quien lee una novela en la cama.
Pues no.
Tu lector lee como cuando busca las llaves cuando llega tarde.
Mira…
Si lo importante no está donde aterriza el ojo, no existe. Da igual que lo hayas escrito de maravilla.
El esqueleto escaneable
Tu texto tiene que funcionar para el que lee entero. Y tiene que funcionar para el vago que solo pesca cuatro cosas.
Eso es lo jodido.
¿Cuáles son esas cuatro cosas que el ojo perezoso sí caza?
Los titulares y subtítulos. Las negritas. La primera frase de cada párrafo. Y la P.D.
Eso es el esqueleto escaneable.
Si alguien lee solo eso y entiende tu mensaje completo, has triunfado.
Las cuatro palancas para construirlo:
1. Que los subtítulos cuenten la historia solos.
Coge tu texto y lee únicamente los subtítulos, seguidos. ¿Se entiende de qué va?
Si tus subtítulos son cosas como “Introducción”, “Punto 1”, “Conclusión”, no valen una mierda.
2. La primera frase de cada párrafo.
Mete la idea del párrafo en la primera frase. El desarrollo va después, para el que se haya enganchado.
3. Negrita estratégica, no decorativa.
La negrita no es para “darle énfasis” a lo que te apetezca. Es para construir un resumen oculto.
Pon en negrita las 3 o 4 frases que, leídas solas y sin nada alrededor, transmiten tu mensaje.
4. Espacio en blanco, mucho.
Un párrafo de ocho líneas es un muro. Y el ojo hace lo mismo que tú ante un perfil de Tinder de un orco: next.
Frases cortas.
Punto y aparte sin miedo.
Deja que el texto respire.
Un email que lo hace todo (míralo)
Basta de teoría. Aquí tienes un email cortito que aplica las cuatro palancas a la vez.
Léelo entero primero. Luego te pido una cosa.
Asunto: El jueves te enseño a escribir emails que la gente sí lee
Llevo 15 años escribiendo emails que la gente abre, lee y contesta.
Y he comprobado una cosa incómoda: la mayoría de los emails mueren en los tres primeros segundos. La gente los escanea, no pesca nada que le importe y los cierra.
El jueves te enseño a escribir emails que sí se leen.
Una clase en directo, gratis, con el método que uso para que mis emails se lean hasta la última línea.
Verás cosas como:
Cómo construir el esqueleto que entiende hasta el que va con prisa
Dónde colocar lo importante para que entre por los ojos
El truco del borrón para auditar cualquier texto en 10 segundos
Es gratis, pero las plazas son limitadas.
Lo hago en directo y respondo dudas al final, así que no puedo meter a todo el mundo.
Jueves 5 de junio, 19:00 (hora española).
Apúntate aquí: [enlace]
Nos vemos el jueves.
Javi
P.D.: Si alguna vez has mandado un email currado y te han contestado preguntando justo lo que ya habías explicado, esta clase es para ti.
Ahora la cosa que te pedía.
Vuelve arriba y lee SOLO las negritas, seguidas, ignorando todo lo demás.
¿Lo ves?
El que solo ha escaneado las negritas ya sabe qué hay. No le hace falta leer ni una línea más.
Y fíjate en el resto:
La primera frase de cada párrafo dice lo importante.
La fecha y el enlace van solos, en su propia línea, imposibles de saltarse.
Ningún párrafo pasa de dos líneas.
La lista te suelta tres ganchos de un vistazo.
Y la P.D. recoge al vago que ha bajado directo al final.
El que lo lee entero, disfruta.
Y el que solo escanea, se entera igual.
El Prompt Maestro “El Lector Vago”
Sí, hacer esto es jodido.
Pero con la IA, ya no.
Este prompt lee tu texto como un desconocido con 40 pestañas abiertas.
Le pegas tu texto. Él lo escanea te dice si tu mensaje sobrevive al escaneo.
Y por supuesto, hace el trabajo por ti.
Es el mismo que uso yo.


