El Método Avalancha: El prompt que convierte tu negocio en un imperio
(de amateur a millonario en piloto automático)
¿Sabes cuál es la diferencia entre creadores que facturan 1K al mes y los que facturan 100K?
No es el talento, eso te lo aseguro.
Los hay muy tontos por ahí ganando una pasta.
Es el SISTEMA.
Los que ganan de verdad crean máquinas de hacer dinero que funcionan 24/7.
Si no se quemarían, igual que todo el mundo.
Hoy te voy a dar el prompt exacto que transformará tu forma de pensar sobre el marketing para siempre.
Pero espera un momento.
Seamos claros. Aquí todos somos mayorcitos y tú sabes bien que yo no te quiero vender humo.
Este prompt no es una varita mágica que te hará rico mañana por la mañana. Si buscas eso, cierra la pestaña.
PERO.
Es un prompt jodidamente poderoso. Uno que te obliga a mirar tu negocio de frente, sin excusas.
Yo mismo estoy usando variaciones de esto periódicamente.
Y cada vez que fuerzo a la IA a auditar mi negocio de esta manera, ocurre la magia: descubro puntos ciegos.
Palancas rotas que no veía.
Ineficiencias que me costaban dinero.
Y esos descubrimientos, joder, esos sí que me hacen mejorar el negocio y, al final, ganar más dinero.
Es un prompt tan potente que es como tener a Sam Altman trabajando para ti.
Vamos allá.
Por qué el 89% de creadores están en la mierda
La mayoría de creadores están atrapados en la rueda de la rata:
Publican contenido esperando que algo funcione
No tienen sistema de conversión
Pierden el 95% del tráfico que generan
Trabajan más para ganar menos
Mientras tanto, el 11% restante ha entendido algo fundamental:
No se trata de crear más contenido.
Se trata de crear un sistema que convierte atención en dinero en piloto automático.
Lo llamo el Método Avalancha:
Empiezas con una bola de nieve pequeña (un post)
Rueda montaña abajo recogiendo más nieve (viralidad)
Se convierte en avalancha (ventas masivas)
Y arrasa con todo a su paso (dominas tu nicho)
El prompt que vale más que un MBA
He comprobado que cuando le pides a la IA “consígueme hacerme rico” o objetivos a priori inalcanzables, la IA se esfuerza más.
Este prompt convierte a ChatGPT en tu estratega personal de 180 IQ.
No es un asistente amable, te lo aviso.
Es como ese sargento de la chaqueta metálica que va insultándote hasta que te conviertes en una máquina de matar (en este caso ganar dinero).


