El MÉTODO SPIELBERG
Cuenta historias adictivas que enganchen y vendan.
A todos nos encanta una buena historia.
Una vez que te atrapa, no puedes apartar la vista.
Te quedas pegado, como cuando empiezas una serie de Netflix y de repente son las 3 de la mañana y tienes que trabajar en 4 horas.
¿Por qué?
Porque contar historias está en nuestro ADN.
Llevamos haciéndolo desde que vivíamos en cuevas y nos reuníamos alrededor del fuego.


