El vendedor de coches de Murcia
sabía mucho y hacía poco
Ayer te dejé caer lo del vendedor de coches usados de Murcia.
Hoy te lo cuento.
Tendría yo veintipocos años.
Estaba mirando un coche de segunda mano en un descampado lleno de Opels con más kilómetros que un camionero portugués.
El vendedor era un señor con bigote, camisa por fuera y un palillo en la boca.
No tenía pinta de haber abierto un libro de marketing en su vida. Y aun así me dio una clase que no me han dado en ninguna agencia.
Le pregunté por un Golf rojo.
Y en vez de darme la chapa de los caballos y los airbags, empezó a contarme una historia.
Me dijo que ese coche se lo había vendido a un chaval hacía dos años. Un chaval que solo lo usaba para ir a recoger a una novia a Alicante todos los findes. Y que un día, ese chaval, con ese coche, y...
Le entró una llamada. Cogió el teléfono, se dio la vuelta y me dejó ahí, con la historia a medias.
Y yo me quedé ahí junto al coche.
Necesitaba saber qué cojones hizo.
15 minutos esperando a que el tío colgara.
Y mientras me acerqué al coche. Abrí la puerta. Me senté dentro. Puse las manos en el volante. Me imaginé bajando yo a la playa con las ventanillas abiertas.
Para cuando el señor colgó, yo ya no estaba mirando un Golf de segunda mano. Estaba mirando mi coche.
Le compré el Golf (resultó una puta castaña).
Él no me vendió nada.
Eso tiene nombre. En mi manual lo llamo el Método de la Historia Incompleta.
El cerebro humano no soporta quedarse a medias. Y mientras espera, hace el trabajo que tú no tienes que hacer: avivar el deseo.
Si has ligado alguna vez, sabes a qué me refiero.
Pero hay que hacerlo bien.
Este método (y unos cuantos igual de sucios) está dentro de Marketing Sigiloso.
Y mañana es el día. Viernes 19.
La caja fuerte se abre.
Si ya estás dentro de La Academia, relájate en la tumbona. Mañana lo tienes en tu cuenta, gratis, por estar dentro.
Si todavía estás fuera, límpiate la bandeja mañana por la mañana. Vas a querer estar cerca.
—Javi
P.D. ¿Que qué hizo el chaval con el Golf? Bajó a Alicante, le pidió matrimonio a la chica dentro del coche y ella dijo que no. Luego descubrió que le estaba poniendo los cuernos.



