Crear hilos virales es como la lotería (pero puedes hacer trampa)
Cómo escribir hilos virales aunque el algoritmo pase olímpicamente de ti
Este contenido forma parte de Biblioteca Viva: mi arsenal de mini-métodos semanales, con un prompt final que ejecuta todo por ti.
Cualquier día de la semana…
Publico un hilo.
Lo subo a LinkedIn, a Twitter (X) y a Threads.
En LinkedIn: Viral.
Miles de reposts. Gente que no me conocía de nada llenándome la bandeja de entrada.
En Twitter: Lo ven cuatro gatos.
Tres likes. Uno era mío.
El mismo hilo. El mismo día. El mismo texto, palabra por palabra.
Resultado completamente diferente.
¿Conclusión?
El algoritmo es un borracho con poder.
Algunos días te quiere.
Otros te ignora.
Y nunca te explica por qué.
El mismo hilo en otro momento del año lo petaría. Pero no puedes saberlo.
Así que hoy no te voy a contar “el secreto para hacer hilos virales”.
Eso sería mentirte a la cara.
Te voy a contar algo mejor: cómo escribir hilos que MEREZCAN volverse virales.
Para que, cuando el borracho del algoritmo decida mirarte, tú ya estés listo.
La cruda realidad sobre la viralidad
El 95% de los gurús del contenido te venden la moto:
“Usa este gancho y explota.”
“Estos hashtags son la clave.”
“Publica a las 7:23 del martes y triunfa.”
Mentira. Mentira. Tienes la cara podrida.
La viralidad depende de cosas que no controlas:
El humor del algoritmo esa semana.
Si hay un tema candente que potencia tu contenido.
Si alguien con 200K seguidores lo ve y le da por repostearlo.
Si hay un apagón informativo y tu hilo llena el vacío.
Todo eso es lotería.
Pero aquí está el truco: Puedes hacer trampa.
¿Cómo?
Escribiendo mejor que el 99% de la gente que está bateando contigo.
Porque esto es béisbol, no la ruleta.
Bateas. Bateas. Bateas.
Fallas. Fallas. Fallas.
Y entonces, un día, sin avisar, la pelota sale del estadio.
Cientos de miles de personas ven tu movida.
No sabes cuándo. Pero si estás bateando bien, sabes que sucederá.
El que para de batear, nunca gana.
Las 4 cosas que sí puedes controlar
1. El gancho es el 80% del trabajo
Para el scroll o muere.
Esto es lo que pasa en la cabeza de tu lector en 0,3 segundos:
Ve tu primera línea.
Decide si sigue o no.
Fin.
Los ganchos que funcionan no venden tu producto. Crean una pregunta en la cabeza del lector que solo se responde bajando la pantalla.
❌ Mal: “Te voy a enseñar 7 técnicas de copywriting.”
✅ Bien: “Amazon enseña a escribir a sus empleados con 7 normas. Son una maravilla. He pasado horas resumiéndolas, te las cuento en 2 minutos.”
El segundo no habla de ti. Habla de Amazon.
Tú eres el intermediario que ha hecho el trabajo sucio. El lector no necesita fiarse de ti. Se fía de Amazon.
Truco ninja: mezcla algo conocido con algo inesperado.
"Amazon" + "Normas de escritura" rompe el patrón. El cerebro se para a mirar.
2. Una idea por tweet. Sin excepciones.
El error más común: meter tres ideas en un tweet porque “hay mucho que contar”.
Tu lector no está leyendo. Está escaneando.
Si ve un bloque de texto denso, huye.
Si ve una idea clara, bien espaciada, con aire... desliza.
Regla Top:
Si puedes borrar una línea y el tweet sigue teniendo sentido, bórrala.
3. El ritmo es el mensaje
Lee esto:
“El copywriting es una habilidad muy valiosa que todo emprendedor debería desarrollar porque permite comunicar de forma efectiva los beneficios de sus productos.”
Ahora lee esto:
El copywriting es un superpoder.
Apréndelo y puedes vender casi cualquier cosa.
Casi.
El segundo se lee solo. El primero se abandona a mitad.
Frases cortas. Punto. Nueva línea. Espacio. Respira.
Escribe como hablas cuando estás emocionado contando algo.
4. El final importa más de lo que crees
La mayoría de hilos mueren en el último tweet con un:
“Y eso es todo. Espero que te haya gustado.”
Qué puto desperdicio de atención.
El último tweet es donde el lector decide si te sigue, si repostea, si comenta. Tienes que rematar con una de estas tres cosas:
La paradoja: Una vuelta de tuerca final que cambie cómo han leído todo lo anterior.
La pregunta: Una duda real (no retórica) que genere debate en los comentarios.
El reto: Una invitación directa a suscribirse a tu newsletter o a aplicar lo aprendido hoy mismo.
El juego
Mira, voy a ser honesto contigo.
He publicado hilos que pensaba que eran geniales y no pasó nada.
He publicado hilos a las 11 de la noche, con resaca, sin revisar, y se han vuelto virales.
La diferencia entre los dos no la controlo yo.
Pero lo que sí controlo es esto:
Cuántos hilos publico.
Cómo de bueno es cada uno de ellos.
Si paro o si sigo bateando.
El mayor hack del contenido no es el algoritmo perfecto ni el gancho mágico.
Es publicar tanto, tan bien, tan consistentemente, que la estadística trabaje para ti.
Tendrás un hilo viral de cada cien buenos hilos.
O uno de cada cincuenta.
O uno de cada veinte, si tienes buen ojo para la actualidad.
Pero si publicas dos hilos al mes esperando el pelotazo...
Ya puedes esperar, ya...
El Prompt Maestro “Hilo sin Vergüenza”
Para que la IA haga el trabajo duro y tú solo afines el resultado.


