#1 El Secreto de Ximo
Secretos de Storytelling (1/5)
Te cuento:
Siempre me pregunté qué hacía mi amigo Ximo para que fuera tan bueno contando historias.
Es algo que hace que te metas en la historia de inmediato.
Una cosa tan simple, pero tan genial…
Es posible que tú lo hayas usando sin darte cuenta.
Solo ese detalle transforma una historia monótona en algo que no puedes dejar de escuchar.
Y es tan sencilla que puedes empezar a hacerla desde el momento en que te la cuento.
¿Preparado?
Cuando contamos una historia, asumimos un papel:
El de narrador.
Contamos qué pasó, los personajes y el escenario.
Y (el 99% de las veces) es algo que ya ha sucedido. Está en el pasado.
Como narrador, tú ya sabes lo que va a pasar en la historia.
Y tu trabajo consiste en contárselo al público de la mejor manera.
Pero hablamos del pasado, usamos .... tiempos verbales pasados.
“Wow, Javi”. Estarás pensando.
“Debes haber ganado un premio Nobel con este descubrimiento”.
Calla, calla. Tú escucha…
Usamos el pasado para contar ‘lo que ya ha pasado’…
Y esto da a nuestra historia una sensación de cierre.
Estuvimos allí, lo vivimos, sabemos lo que pasó…
Pero, ¿y si... no usamos el pasado?
¿Y si usamos... el presente?
Un momento, ¿qué?
Sí, se puede usar el presente para contar una historia del pasado.
Déjame que te lo muestre con un ejemplo…
Si te digo:
“Hace unos días, iba caminando por la calle y vi una cartera en el suelo.
Me paré, miré alrededor, no había nadie.
Me agaché, la recogí y al abrirla, no podía creer lo que veía. 2000€.
Estaba sosteniendo cuatro billetes de 500€ en efectivo...”
Esta historia no ganará un Oscar, pero atrapa tu curiosidad…
... pero espera a escucharla en presente:
“Mira lo que me pasó el otro día.
Estoy caminando por la calle y veo una cartera en el suelo.
Me paro, miro alrededor, no hay nadie.
Me agacho, la recojo y al abrirla, ¿a que no sabes lo que hay en la cartera?
2000€. Saco el dinero y hay cuatro billetes de 500€”
¿Notas la diferencia?
¿No te hace sentir más dentro de la historia ese segundo párrafo?
Añade un cierto toque de urgencia, ¿verdad?
Solo por usar el presente.
Curioso, ¿eh?
ESO es lo que hacía mi amigo Ximo para que no pudieras dejar de escuchar.
El uso del presente te mete de lleno en la historia, como si estuvieras viviéndola en ese mismo momento conmigo.
Es como si estuviéramos descubriendo el final juntos, añadiendo una emoción y urgencia que no se siente con el pasado.
Este simple truco hace instantáneamente cualquier historia mejor.
Así que, la próxima vez que cuentes una historia, usa el presente.
Y lo mejor de todo es que puedes hacerlo fácilmente con Inteligencia Artificial.
Pega esto en tu IA:
Actúa como un editor de storytelling. Coge la siguiente historia, que está en pasado:
[PEGA AQUÍ TU HISTORIA]
Y reescríbela en presente (presente histórico) para que suene más inmediata y emocionante, como si estuviera pasando ahora mismo.
Ejemplo de transformación:
- Antes: “Ayer fui al supermercado y vi a mi ex”
- Después: “Voy al supermercado y veo a mi ex”Pruébalo.
Verás la diferencia.
¿Preparado para el siguiente secreto?
Es algo que aprendí de una amiga en el instituto.
Te juro que cuando lo uses, tus historias se volverán AÚN MÁS adictivas.


