Cuando trabajaba de botones de noche en Benidorm, las habitaciones del hotel costaban 1.000 euros la noche.
Por ahí pasaban futbolistas de Primera, humoristas de la tele y alguna que otra estrella del corazón.
Te voy a contar un secreto de aquel hotel.
El trato no era nada del otro mundo.
No había mayordomos con guantes ni pétalos en la bañera. Era un hotel normal, con gente normal trabajando, en un sitio muy bonito.
Y estaba lleno.
Una noche me llamó un señor desde su habitación. Quería una botella, y a esas horas ya no servíamos alcohol.
«Tú tráemela y verás qué bien».
Se la subí y me dio 50 euros de propina.
Luego pidió otra. Otros 50.
Aquel señor pagaba 50 euros por que alguien le dijera que sí a las tantas de la madrugada. La botella era lo de menos.
Ahí aprendí que el precio de las cosas tiene muy poco que ver con lo que cuestan.
Años después lo volví a ver en HOFF, donde subimos precios sin tocar la zapatilla. Y últimamente me he puesto a estudiar a los que mejor lo hacen del planeta: Rolex, Hermès, Chanel, Ferrari.
De ahí sale mi nuevo curso.
Se llama:
Caro de Cojones: los trucos mentales con los que Chanel, Rolex y Ferrari cobran lo que les da la gana, adaptados a tu negocio.
Inédito. 10 capítulos, uno cada martes, empezando el 6 de octubre. Solo para suscriptores Premium.
El índice ya está colgado:
→ Ver el índice de Caro de Cojones
Si vendes algo y tienes la sospecha de que cobras menos de lo que deberías, échale un ojo.
Nos vemos el 6.
Javi
P.D. La página del índice empieza con la historia de una botella de agua que Chanel vendió por 75 dólares y se agotó en 8 horas.



